Llegó el momento de publicar el artículo que nos va a ocupar el día de hoy sobre un tema que pensamos, en ocasiones (y aunque sorprenda), no parece tomarse con la diligencia y rigor que es necesario en el momento de ejecutar una instalación eléctrica: el alumbrado de emergencia.

Y es que podemos encontrar y comprar estos dispositivos en establecimientos no precisamente especializados en productos de seguridad si no, más bien, dedicados al suministro de materiales, productos y herramientas, en general. Grandes almacenes muchas veces, que tan solo ofrecen dos o tres modelos de estas luminarias y, por lo tanto, contando con un catálogo insuficiente y nada acorde con las necesidades reales de la obra.

¿Dónde se instalan? ¿Cuándo es obligatorio? ¿Cuánto deben alumbrar? ¿Dónde las pongo?

Todas estas preguntas las vamos a resolver desgranando cada una de las normas que le son de aplicación, pero condensándolo en este único artículo, de forma ligera y amena, para que pueda servirle de consulta, ahora y en el futuro, en el momento de diseñar su instalación eléctrica.

Tipos de luminarias y alumbrado.

En primer lugar, y aunque parezca no ser necesario, necesitamos saber de cuántos tipos de luminarias podemos contar, porque hay muchas y se desconocen la mayoría de ellas. Decir que cada tipo de luminaria sirve para un tipo de alumbrado puede parecer confuso, pero esto es clave. Debemos definir qué tipo de alumbrado de emergencia necesitamos para instalar una luminaria específica.

¿Qué tipo de alumbrado necesitas aplicar? ¿Alumbrado de seguridad o Alumbrado de reemplazamiento?

Alumbrado de seguridad

El Alumbrado de Seguridad es un tipo de alumbrado de emergencia que está destinado a proteger a las personas durante una evacuación o para que puedan terminar un trabajo potencialmente peligroso con seguridad.

Este alumbrado debe activarse automáticamente si falla el alumbrado general o si la tensión de alimentación baja por debajo del 70% de su valor nominal. De Alumbrado de Seguridad tenemos de tres tipos:

Alumbrado de evacuación: el alumbrado que se utiliza para alumbrar las rutas de evacuación, como su propio nombre indica.

Alumbrado antipánico: Es el alumbrado que permite identificar las rutas de evacuación anteriores y poder acceder a ellas.

Alumbrado de Zonas de Alto Riesgo: Es el alumbrado que, en caso de fallo del suministro eléctrico, permite iluminar zonas ocupadas por personas que llevan a cabo actividades potencialmente peligrosas para que puedan interrumpir esos trabajos con seguridad.

Alumbrado de reemplazamiento

Este grupo de alumbrado es el dedicado a permitir la continuidad de los trabajos con seguridad. A diferencia del Alumbrado de Zonas de Alto Riesgo, el Alumbrado de reemplazamiento no es el dedicado necesariamente a iluminar zonas de trabajo potencialmente peligrosas si no, más bien, debe poder iluminar zonas de trabajo que son críticas, como son salas de urgencias en hospitales, salas de intervención, paritorios, etc. y debe permitir la continuidad de las actividades normales.

Por lo tanto, algo que diferencia sustancialmente a este alumbrado del resto es que, tanto la autonomía como el flujo, debe ser mayor. Pero esto lo veremos más adelante.

Dónde hay que instalar las luminarias

El primer lugar que nos viene a la cabeza sobre la obligatoriedad de instalación de alumbrado de emergencia es en los locales de pública concurrencia. Es por esto que debemos definir qué se entiende por local de pública concurrencia.

Es considerado local de pública concurrencia cualquier local donde se prevea presencia de público ajeno a dicho local.

Aunque el REBT contempla mínimos de presencia o densidad de público por metro cuadrado en función del tipo de sala o local, el punto de partida inequívoco que puede el lector tomar como referencia es aquel local, edificio o parte del edificio donde confluyen personas ajenas a él. Y una máxima a la que muy pocos instaladores o ingenieros renuncian es a la de «es mejor dimensionar por exceso que por defecto».

Aunque, y dado que un buen número de técnicos, arquitectos e ingenieros son contrarios a utilizar criterios tan generalistas, invitamos al lector a que revise los apartados 1 y 2 de la ITC-BT-28 para obtener más información acerca de esos tipos y mínimos de ocupación en los locales para ser considerados de pública concurrencia.

Para poder definir con claridad los puntos y zonas donde se requiere la instalación de una luminaria de emergencia, hemos dibujado la siguiente tabla:

Instalaciones de alumbrado de emergencia

*En las zonas de hospitalización las luminarias de emergencia deberán proporcionar dicha iluminancia durante, al menos, 2 horas.

En las salas de intervención, las destinadas a tratamiento intensivo, las salas de curas, paritorios y urgencias, su iluminancia será igual al del alumbrado normal durante, como mínimo, 2 horas.

En las zonas de alto riesgo se debe proporcionar una iluminancia mínima de 15 lux o el 10% de la iluminancia en funcionamiento normal, tomando siempre el mayor de los valores.

Qué luminaria instalo en cada caso

Las luminarias están clasificadas por modo de funcionamiento, autonomía o flujo luminoso (lumen [lm]). No encontraremos luminarias clasificadas por 0,5, 1 o 5 lux. Ese valor debe obtenerse mediante mediciones en el lugar objeto de estudio utilizando un luxómetro, dado que la cantidad de iluminancia (E), no solo está relacionada con el flujo luminoso (lumen) si no que también intervienen variables como el color, reflexión y distancia de suelo y paredes, entre otras.

Obviamente, estas pruebas no pueden realizarse por ensayo-error. Previamente, durante la fase de diseño, utilizaremos software especializado en este tipo de cálculos. Uno de los más populares para la obtención de curvas de iluminancia, además gratuito, es Dialux. Existen otros tantos con Licencia de pago pero, para las primeras pruebas y ensayos, Dialux cumple con su cometido perfectamente.

En el mercado encontraremos luminarias para alumbrado de emergencia de 70, 100 o incluso 200 y 250 lumen. La decisión de una u otra vendrá determinada por factores como la altura del techo, la distancia horizontal, superficie del local, etc. por lo que realizar ensayos previos con ayuda de un software de cálculo nos ayudará en esa tarea.

Marcado de la luminaria de emergencia

Podremos identificar rápidamente la iluminaria que necesitamos leyendo el marcado normalizado de su etiqueta. Cualquier tipo de luminaria normalizada conforme la norma española UNE EN 60598-2-22 deberá presentar la siguiente forma de designación:

Primera celda (1 carácter)

X: autónoma
Z: alimentada por fuente central

Segunda celda (1 dígito)

0: no permanente
1: permanente
2: combinado no permanente
3: combinado permanente
4: compuesto no permanente
5: compuesto permanente
6: satélite

Tercera celda (hasta 5 caracteres)

A: dispositivo de ensayo incorporado
B: con puesta en estado de reposo a distancia.
C: con puesta en estado de neutralización
D: luminaria para zonas de alto riesgo
E: con lámpara(s) y/o baterías no reemplazables
F: ensayo automático de acuerdo con la Norma IEC 61347-2-7 denotado EL-T
F: señal de seguridad iluminada internamente.

Cuarta celda (hasta tres dígitos)

10: hasta 10 min. de *duración
60: hasta 1h de duración
120: hasta 2h de duración
180: hasta 3h de duración

*en este caso con duración se refiere a que mantendrá el mismo flujo luminoso durante ese período de tiempo.

Ejemplo:

Significado: luminaria autónoma para funcionamiento permanente con puesta en estado de reposo a distancia, adecuada para zonas de alto riesgo y que asegura un funcionamiento de 60 min en estado de emergencia.

Es importante que se cumplan con los valores mínimos exigidos y que ya hemos dejado reflejados en la tabla anterior. También es importante que se guarde uniformidad de iluminación en escaleras y pasillos: la relación entre la iluminancia máxima (Emax) y la mínima (Emin) debe ser siempre menor a 40 (Emax/Emin < 40).

Esta relación será menor en el alumbrado destinado a las zonas de alto riesgo, que no podrá ser igual o superior a 10 (Emax/Emin < 10)

Permanente, no permanente y combinado

La mayoría de las luminarias de emergencia incorporan tecnología LED y no existe aún una norma UNE para este tipo de dispositivos. La norma aplicable es la UNE EN 60598-2-22 con la particularidad de que el paso a la condición de funcionamiento debe realizarse a un valor inferior al 70% de la tensión nominal de alimentación.

El indicador led de color verde determina si a la luminaria le llega tensión (led encendido) o no le llega (apagado).

Para terminar

En este momento pensamos haber cubierto todos los puntos clave que pueden ayudar a elegir la mejor estrategia de instalación de las luminarias de emergencia. Pensamos que podríamos dedicar un segundo artículo, complementario a este, en el que mostrar las diferentes fases durante el diseño utilizando el software de cálculo que comentábamos anteriormente.

Les animamos a que comenten a que partes de este artículo desean que demos mayor extensión y que, cómo no, den su opinión o compartan su experiencia en relación al contenido del mismo

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